AMD ha aprovechado el marco del CES para presentar su nueva generación de procesadores AI PC, una apuesta clara por integrar capacidades avanzadas de inteligencia artificial directamente en ordenadores de uso general y equipos orientados al gaming. El anuncio refuerza la estrategia de la compañía de llevar la IA local al PC, sin depender exclusivamente de la nube.
Durante su presentación, AMD dio a conocer las nuevas familias Ryzen AI 400 Series y Ryzen AI PRO 400 Series, diseñadas para cumplir con los requisitos de los llamados Copilot+ PC, la nueva categoría de ordenadores impulsada por IA local en Windows. Estos procesadores integran una NPU (unidad de procesamiento neuronal) capaz de alcanzar hasta 60 TOPS de rendimiento en tareas de IA, lo que permite ejecutar funciones avanzadas como asistentes inteligentes, procesamiento de lenguaje natural, generación de imágenes o mejoras en videollamadas directamente en el dispositivo.
Uno de los aspectos más relevantes del anuncio es que AMD no limita estas capacidades al segmento premium. La compañía ha señalado que estos nuevos chips están pensados para usuarios generalistas, profesionales y empresas, con el objetivo de democratizar el acceso a experiencias de inteligencia artificial nativa en el PC. Según AMD, la ejecución local de modelos de IA no solo mejora el rendimiento y reduce la latencia, sino que también refuerza la privacidad, al evitar que los datos sensibles tengan que enviarse a servidores externos.
En paralelo, AMD también presentó su línea Ryzen AI Max y Max+, orientada a portátiles de alto rendimiento, estaciones de trabajo compactas y mini PC. Estos procesadores combinan CPU, GPU y NPU en un único chip, permitiendo abordar cargas de trabajo exigentes como creación de contenido, edición de vídeo, desarrollo de software y gaming acelerado por IA. La compañía destacó que esta arquitectura está pensada para escenarios híbridos, donde conviven tareas tradicionales con nuevas aplicaciones basadas en modelos generativos.
El gaming también tuvo un papel destacado en el anuncio. AMD presentó el nuevo Ryzen 7 9850X3D, un procesador enfocado específicamente a jugadores que buscan el máximo rendimiento en títulos actuales. Aunque no forma parte directa de la gama AI PC, este chip demuestra que AMD sigue apostando por mejorar el rendimiento en juegos mediante tecnologías como 3D V-Cache, al tiempo que desarrolla su estrategia de IA en paralelo.
Otro punto clave es el ecosistema de socios. AMD confirmó que los nuevos procesadores llegarán al mercado integrados en equipos de fabricantes como Acer, ASUS, Dell, HP y Lenovo a partir del primer trimestre de 2026. Esto indica que la transición hacia los AI PC no será un experimento limitado, sino un movimiento coordinado entre fabricantes de hardware, desarrolladores de software y el propio sistema operativo.
En un contexto de creciente competencia, AMD se posiciona frente a otros grandes actores del sector que también están impulsando la IA en el PC. La compañía busca diferenciarse apostando por mayor potencia de IA local, eficiencia energética y una integración equilibrada entre CPU, GPU y NPU. Todo ello apunta a un cambio progresivo en la forma en que los usuarios interactúan con sus ordenadores, donde la inteligencia artificial deja de ser una función añadida para convertirse en un componente central del PC moderno.
Con estos anuncios en CES, AMD deja claro que su visión del futuro del PC pasa por la inteligencia artificial integrada, accesible y orientada tanto a productividad como a entretenimiento.





