OpenAI ha dado un nuevo paso para acercar la inteligencia artificial a las preferencias reales de los usuarios. Desde esta semana, la compañía permite personalizar la forma en la que ChatGPT se comunica, ofreciendo un mayor control sobre el tono, la calidez y el estilo de las respuestas del asistente.
La novedad ya está disponible dentro de la configuración de personalización de ChatGPT y supone uno de los cambios más relevantes en la experiencia de uso del chatbot desde la introducción de la memoria y los perfiles persistentes. El objetivo es claro: que cada usuario sienta que el asistente se adapta a su manera de trabajar, comunicarse o aprender.
Entre las nuevas opciones, los usuarios pueden indicar si prefieren un tono más profesional o más cercano, ajustar el nivel de entusiasmo en las respuestas y decidir si el uso de emojis debe ser frecuente, ocasional o inexistente. Estas preferencias no afectan al contenido factual de las respuestas, sino únicamente a cómo se expresan.
OpenAI ha explicado que estas configuraciones se mantienen entre conversaciones, lo que permite una experiencia más coherente a largo plazo. De esta forma, quienes usan ChatGPT para trabajo pueden optar por respuestas directas y formales, mientras que quienes lo usan para aprendizaje o creatividad pueden elegir un estilo más conversacional y relajado.
Esta actualización responde a una demanda recurrente de la comunidad. Muchos usuarios señalaban que, aunque ChatGPT era potente, a veces resultaba demasiado frío, excesivamente entusiasta o poco natural según el contexto. Con estos nuevos controles, la empresa busca reducir esa fricción y aumentar la satisfacción general.
Desde el punto de vista estratégico, el cambio también refuerza la posición de OpenAI frente a otros asistentes de IA que apuestan por “personalidades” fijas. En lugar de imponer un carácter único, ChatGPT evoluciona hacia un modelo más flexible y configurable, alineado con distintos perfiles de usuario.
Otro aspecto clave es que esta personalización no requiere conocimientos técnicos. Todo se gestiona mediante deslizadores y opciones simples dentro del menú, lo que facilita su adopción tanto en usuarios avanzados como en principiantes. OpenAI ha insistido en que la idea es dar control sin añadir complejidad.
La medida llega en un momento de fuerte competencia en el sector de la inteligencia artificial generativa. Con grandes empresas tecnológicas lanzando nuevos modelos y asistentes, la experiencia de usuario se ha convertido en un factor diferencial tan importante como la potencia del modelo.
Aunque por ahora la personalización se centra en el estilo de comunicación, la compañía ha dejado entrever que en el futuro podría ampliarse a otros aspectos, como formatos de respuesta preferidos o niveles de detalle por defecto. Esto apunta a un ChatGPT cada vez más personal y adaptativo.
En definitiva, esta actualización marca un cambio significativo en la relación entre usuario e inteligencia artificial. ChatGPT ya no solo responde bien, sino que ahora puede hacerlo a tu manera, reforzando la idea de que la IA debe adaptarse a las personas, y no al revés.





