Google ha dado un nuevo paso en la integración de inteligencia artificial en las experiencias de compra digital con la ampliación de su función de prueba virtual de ropa. A partir de ahora, los usuarios pueden probar prendas con IA utilizando únicamente una selfie, sin necesidad de capturar una fotografía de cuerpo completo ni recurrir a imágenes generadas previamente por el sistema. La actualización promete simplificar el proceso y acercar la tecnología de prueba virtual a un público más amplio, especialmente a quienes buscan comodidad y rapidez en su experiencia de compra.
La nueva función se basa en el modelo Nano Banana, una tecnología integrada en Gemini 2.5 Flash Image, capaz de reconstruir de manera realista una representación de cuerpo completo a partir de una simple selfie. A partir de esa reconstrucción, el sistema aplica las prendas seleccionadas y genera un resultado visual que intenta imitar cómo luciría la ropa en la persona real. Según Google, el objetivo no es solo ofrecer imágenes atractivas, sino también aportar una referencia más útil para evaluar tallas, caídas y estilos dentro de los límites actuales de la IA generativa.
La opción está disponible inicialmente para usuarios en Estados Unidos y puede utilizarse en Google Shopping, Google Search y Google Images. El funcionamiento es directo: al seleccionar una prenda, el usuario elige su talla habitual y sube una selfie. La tecnología genera automáticamente múltiples versiones del cuerpo digitalizado; luego, la persona puede elegir la que más se asemeje a su apariencia real y fijarla como estándar para futuras pruebas. Esto reduce el tiempo necesario para repetir el proceso y permite experimentar con distintas prendas de manera más fluida.
A pesar de esta automatización, Google mantiene alternativas para preservar la comodidad y privacidad del usuario. Quienes prefieran no subir una imagen personal pueden seguir utilizando modelos predeterminados con diferentes tipos de cuerpo. También permanece disponible la opción clásica de cargar una foto de cuerpo completo tomada por el usuario, una herramienta útil cuando se busca un nivel mayor de control sobre la postura, iluminación o encuadre.
Google encuadra esta actualización dentro de sus esfuerzos más amplios por mejorar el comercio electrónico impulsado por IA. En meses recientes, la compañía ha desarrollado herramientas como Doppl, una aplicación experimental que permite explorar estilos, combinaciones y prendas ficticias mediante IA generativa. Aunque Doppl está orientado a la creatividad y el descubrimiento, la función de prueba virtual se centra estrictamente en mejorar la experiencia de compra, reduciendo la fricción entre interés por un producto y decisión final.
La empresa sostiene que estas herramientas están diseñadas para ofrecer una experiencia más atractiva, pero también más informativa, con el propósito de disminuir devoluciones y aumentar la confianza del consumidor. No obstante, Google reconoce que las imágenes generadas no sustituyen la experiencia física de probar ropa y deben interpretarse como una aproximación visual basada en modelos estadísticos y aprendizaje automático.
La expansión de la prueba virtual con selfie refleja una tendencia más amplia en el sector tecnológico: aplicar IA generativa para personalizar al máximo las interacciones de compra. Empresas de moda, marketplaces y plataformas de retail experimentan cada vez más con tecnologías similares para ofrecer vistas tridimensionales, recomendaciones hiperpersonalizadas y simulaciones de productos en tiempo real. El anuncio de Google se suma a ese movimiento y podría acelerar su adopción a escala global.
Con esta actualización, Google busca posicionarse como líder en herramientas de compra basadas en IA, integrando capacidades avanzadas en entornos cotidianos como la búsqueda y las imágenes. Si la acogida del público es positiva, la compañía podría extender la función a más países y ampliar las categorías compatibles, lo que abriría un nuevo capítulo en el comercio digital impulsado por inteligencia artificial.





