La competencia en el mercado de los asistentes de inteligencia artificial generativa se intensifica. ChatGPT ha reducido su cuota de mercado global hasta el 68 %, según los últimos datos de tráfico web, mientras que Google Gemini continúa creciendo de forma sostenida y se consolida como su principal rival. Aunque OpenAI mantiene el liderazgo, la distancia entre ambos actores se ha estrechado de manera significativa en el último año.
De acuerdo con estimaciones basadas en métricas de uso y visitas recopiladas por firmas de análisis como Similarweb, ChatGPT ha perdido cerca de 20 puntos porcentuales de participación desde su máximo histórico. Este descenso no implica una caída en usuarios absolutos, sino una fragmentación creciente del mercado, impulsada por la entrada de competidores más integrados en ecosistemas digitales existentes.
El caso más destacado es el de Gemini, el modelo de IA de Google. En el mismo periodo, su cuota de mercado habría aumentado desde cifras cercanas al 5 % hasta alrededor del 18 %, convirtiéndose en la alternativa con mayor crecimiento. Este avance está directamente relacionado con la integración nativa de Gemini en productos como Android, Google Workspace y el buscador, lo que reduce la fricción para millones de usuarios que ya utilizan servicios de Google a diario.
A pesar de este retroceso relativo, ChatGPT sigue siendo la plataforma dominante en volumen de usuarios activos, con cientos de millones de personas utilizándolo cada mes. OpenAI continúa liderando en reconocimiento de marca y en adopción temprana, especialmente en ámbitos profesionales como programación, educación y creación de contenidos. Sin embargo, el mercado ya no gira exclusivamente en torno a un único actor, como ocurría en 2023.
Otro factor clave en esta redistribución del mercado es la diversificación de ofertas de IA generativa. Herramientas como Claude, Copilot o Grok han logrado captar nichos específicos, aunque su impacto global sigue siendo limitado en comparación con ChatGPT y Gemini. Esta multiplicación de opciones ha contribuido a reducir la cuota relativa del líder, sin que ello signifique necesariamente una pérdida de relevancia tecnológica.
Los analistas coinciden en que el crecimiento de Gemini no se debe únicamente a mejoras técnicas, sino a una estrategia de distribución agresiva y bien posicionada. Al estar integrado por defecto en dispositivos y servicios ampliamente utilizados, Gemini se beneficia de un acceso directo a usuarios que no buscan activamente una herramienta de IA, pero la adoptan por conveniencia.
En paralelo, OpenAI continúa lanzando nuevas funciones y modelos para mantener su ventaja competitiva. La evolución del mercado sugiere que la batalla ya no se libra solo en calidad del modelo, sino en aspectos como integración, experiencia de usuario y ecosistema. En este contexto, la caída de cuota de ChatGPT refleja más una maduración del sector que un debilitamiento estructural.
Todo indica que 2025 será un año decisivo para el equilibrio de poder en la IA generativa. Con Google recortando distancias y otros actores intentando diferenciarse, el dominio absoluto ha quedado atrás, dando paso a un mercado más competitivo, dinámico y repartido.





